Septiembre de 1860. sunset bayou, oakville. han pasado tres años desde que olivia se trasladó de londres a la plantación que su tío john le dejó en herencia. después de su matrimonio con tyler hudson nada ha sido como ella había imaginado. la plantación ha seguido funcionando como siempre y los doscientos veintitrés esclavos que eran de su tío ahora son suyos. los ánimos de los sureños están alterados y su resistencia a lo que consideran intolerables ataques por parte de los yanquis está a punto de llegar a su fin. a pesar de que la guerra parece inminente, olivia se resiste a aceptarlo, poniendo a prueba la paciencia de su esposo con decisiones arriesgadas. «las balas no hacen distingos, matarán por igual a ambos bandos. las balas siembran muerte y los que queden serán quienes recogerán la cosecha».
